Ezequiel 39:1-29 NTV
[1] »Hijo de hombre, profetiza contra Gog. Dale este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: "Yo soy tu enemigo, oh Gog, gobernante de las naciones de Mesec y Tubal. [2] Te haré regresar, te traeré desde el lejano norte y te llevaré hacia las montañas de Israel. [3] Te quitaré el arco de la mano izquierda y las flechas de la mano derecha y te dejaré indefenso. [4] Tú, tu ejército y tus aliados morirán sobre las montañas. Te haré comida para los buitres y los animales salvajes. [5] Caerás en campo abierto, porque yo he hablado, dice el SEÑOR Soberano. [6] Haré llover fuego sobre Magog y sobre todos tus aliados que viven seguros en las costas. Entonces sabrán que yo soy el SEÑOR. [7] »"De ese modo, daré a conocer mi santo nombre en medio de mi pueblo Israel. No permitiré que nadie deshonre mi nombre; y las naciones también sabrán que yo soy el SEÑOR, el Santo de Israel. [8] Ese día de juicio llegará, dice el SEÑOR Soberano. Todo sucederá tal como lo he declarado. [9] »"Entonces los habitantes de las ciudades de Israel saldrán a recoger tus escudos pequeños y grandes, tus arcos y flechas, tus jabalinas y tus lanzas, y lo usarán todo como leña. ¡Habrá suficiente para que les dure siete años! [10] No será necesario cortar leña de los campos ni de los bosques, porque de esas armas obtendrán toda la leña que necesiten. Saquearán a quienes pensaban saquearlos y robarán a quienes pensaban robarles, dice el SEÑOR Soberano. [11] »"Prepararé un inmenso cementerio para Gog y sus multitudes en el valle de los Viajeros, al oriente del mar Muerto. Ese lugar impedirá el paso de quienes viajen por allí y el lugar pasará a llamarse valle de las Multitudes de Gog. [12] Les llevará siete meses a los israelitas enterrar los cuerpos y limpiar la tierra. [13] Todo el pueblo colaborará, pues será una victoria gloriosa para Israel ese día, cuando demuestre mi gloria, dice el SEÑOR Soberano. [14] »"Pasados los siete meses, se nombrarán grupos de hombres que exploren la tierra en busca de esqueletos para enterrar y así la tierra quedará limpia de nuevo. [15] Donde encuentren huesos pondrán un indicador para que los equipos encargados de enterrarlos los trasladen al valle de las Multitudes de Gog y los sepulten allí. [16] (Habrá allí una ciudad llamada Hamona, que significa 'multitud'). Así por fin quedará limpia la tierra". [17] »Ahora, hijo de hombre, esto dice el SEÑOR Soberano: llama a las aves y a los animales salvajes y diles: "Reúnanse para mi gran banquete sacrificial. ¡Vengan de lejos y de cerca a los montes de Israel y coman allí carne y beban sangre! [18] ¡Coman la carne de hombres valientes y beban la sangre de príncipes como si fueran carneros, corderos, cabras y toros; todos animales engordados de Basán! [19] Devoren la carne hasta quedar hastiados; beban la sangre hasta embriagarse. Es el banquete sacrificial que he preparado para ustedes. [20] Sáciense de la mesa de mi banquete; devoren caballos y conductores de carros, hombres poderosos y toda clase de guerreros valientes, dice el SEÑOR Soberano". [21] »De ese modo, mostraré mi gloria a las naciones. Todos verán el castigo que les impuse y el poder de mi puño cuando golpeo. [22] A partir de entonces, el pueblo de Israel sabrá que yo soy el SEÑOR su Dios. [23] Luego las naciones sabrán por qué los israelitas fueron enviados al destierro: fue el castigo por su pecado, porque fueron infieles a su Dios. Por lo tanto, les di la espalda y dejé que sus enemigos los destruyeran. [24] Les di la espalda y los castigué por su contaminación y por sus pecados. [25] »Ahora bien, esto dice el SEÑOR Soberano: pondré fin a la cautividad de mi pueblo. ¡Tendré misericordia de todo Israel, pues yo protejo celosamente mi santa reputación! [26] Una vez que regresen a su propia tierra para vivir en paz, donde nadie los molestará, asumirán la responsabilidad de la deshonra e infidelidad que cometieron. [27] Cuando los haga regresar de las tierras de sus enemigos, mostraré mi santidad en medio de ellos para que la vean todas las naciones. [28] Entonces mi pueblo sabrá que yo soy el SEÑOR su Dios, porque los envié al destierro y los regresé a su hogar. No abandonaré a ninguno de mi pueblo. [29] Nunca más esconderé mi rostro de ellos, pues derramaré mi Espíritu sobre el pueblo de Israel. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!».
