Ezequiel 27:1-36 NTV
[1] Luego recibí este mensaje del SEÑOR: [2] «Hijo de hombre, entona un canto fúnebre por Tiro, [3] esa poderosa ciudad y portal al mar, el centro comercial del mundo. Dale a Tiro este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »"Oh Tiro, te jactaste diciendo: '¡Mi belleza es perfecta!'. [4] Extendiste tus fronteras hacia el mar. Tus constructores hicieron perfecta tu belleza. [5] Eras como un gran barco construido con los mejores cipreses de Senir. Con un cedro del Líbano te fabricaron un mástil. [6] Te labraron los remos con robles de Basán. Tu cubierta hecha de pino de las costas de Chipre se incrustó con marfil. [7] Confeccionaron tus velas con el mejor lino de Egipto, y ondeaban sobre ti como una bandera. Estabas bajo toldos azules y púrpura, abrillantados con tinturas de las costas de Elisa. [8] Tus remeros venían de Sidón y de Arvad; tus timoneles eran hombres hábiles de Tiro. [9] Sabios ancianos artesanos de Gebal calafateaban la nave. De todos los países llegaban naves con mercancías para comerciar contigo. [10] »"Hombres de las lejanas tierras de Persia, Lidia y Libia servían en tu gran ejército. Ellos colgaban sus escudos y yelmos en tus muros y así te daban gran honor. [11] Hombres de Arvad y de Helec montaban guardia en tus murallas. Tus torres estaban al mando de hombres de Gamad. Sus escudos colgados en tus murallas completaban tu belleza. [12] »"De Tarsis enviaban mercaderes para comprar tus productos a cambio de plata, hierro, estaño y plomo. [13] Mercaderes de Grecia, Tubal y Mesec llegaban con esclavos y objetos de bronce para comerciar contigo. [14] »"De Bet-togarmá traían caballos para montar, caballos para carros de guerra y mulas para cambiarlos por tus mercancías. [15] También te llegaban mercaderes desde la tierra de Dedán. Tenías el monopolio del mercado en muchos lugares costeros; te pagaban con colmillos de marfil y madera de ébano. [16] »"De Aram enviaban mercaderes para comprar tu gran variedad de artículos. Comerciaban con turquesa, tinturas de púrpura, bordados, lino fino y joyas de coral y de rubíes. [17] Judá e Israel te ofrecían trigo de Minit, higos, miel, aceite de oliva y bálsamo a cambio de tus mercancías. [18] »"De Damasco enviaban mercaderes a comprar tu gran variedad de artículos, a cambio de vino de Helbón y lana blanca de Zahar. [19] Llegaban griegos desde Uzal con hierro forjado, canela y cálamo aromático para cambiar por tus mercancías. [20] »"Desde Dedán enviaban mercaderes para intercambiar contigo sus costosas mantas para montura. [21] Los árabes y los príncipes de Cedar enviaban mercaderes para obtener tus mercancías a cambio de corderos, carneros y chivos. [22] Llegaban mercaderes de Saba y Raama para conseguir tus mercancías a cambio de toda clase de especias, joyas y oro. [23] »"También de Harán, Cane, Edén, Saba, Asiria y Quilmad llegaban con sus mercancías. [24] Traían telas de alta calidad para comerciar: tela de color azul, bordados y alfombras multicolores, enrolladas y atadas con cordeles. [25] Las naves de Tarsis formaban una caravana acuática. ¡Los depósitos de tu isla estaban llenos hasta el techo! [26] »"¡Pero mira! ¡Tus remeros te han llevado hacia mares tempestuosos! ¡Un poderoso viento oriental te ha causado destrozos en alta mar! [27] Has perdido todo: tus riquezas y tus mercancías, tus marineros y tus pilotos, tus constructores de naves, tus mercaderes y tus guerreros. En el día de tu ruina, todos a bordo se hundirán en lo profundo del mar. [28] Tiemblan tus ciudades junto al mar mientras tus pilotos gritan de terror. [29] Todos los remeros abandonan sus naves; los marineros y los pilotos están de pie en la orilla. [30] Gritan fuerte por ti y lloran amargamente. Se echan polvo sobre la cabeza y se revuelcan en cenizas. [31] Se rapan la cabeza en señal de duelo por ti y se visten de tela áspera. Lloran por ti con gran amargura y profundo dolor. [32] Mientras se lamentan y gimen por ti, entonan este triste canto fúnebre: '¿Hubo alguna vez una ciudad como Tiro, que ahora está en silencio, en el fondo del mar? [33] Las mercancías que comerciabas saciaron los deseos de muchas naciones. Reyes de los confines de la tierra se enriquecieron con tu comercio. [34] Ahora eres una nave que naufragó, deshecha en el fondo del mar. Toda tu mercancía y tu tripulación se hundieron contigo. [35] Todos los habitantes de las costas se horrorizan de tu terrible destino. Los reyes están llenos de terror y lo ven con la cara retorcida de espanto. [36] Los mercaderes de las naciones menean la cabeza al verte, pues llegaste a un horrible final y dejarás de existir'"».
