Ezequiel 28:1-26 NTV
[1] Después recibí este mensaje del SEÑOR: [2] «Hijo de hombre, dale al príncipe de Tiro este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »"En tu gran arrogancia afirmaste: '¡Soy un dios! Estoy sentado en un trono divino, en el corazón del mar'; pero eres solo un hombre y no un dios, aunque te jactes de ser un dios. [3] Te crees más sabio que Daniel y piensas que ningún secreto está oculto de ti. [4] Con tu sabiduría y entendimiento has acumulado mucha riqueza: oro y plata para tus tesoros. [5] Sí, tu sabiduría te hizo muy rico, y tus riquezas, muy orgulloso. [6] »"Por lo tanto, esto dice el SEÑOR Soberano: ya que te crees tan sabio como un dios, [7] haré que te ataque un ejército extranjero, el terror de las naciones. ¡Ellos desenvainarán sus espadas contra tu maravillosa sabiduría y profanarán tu esplendor! [8] Te hundirán en la fosa, y morirás en el corazón del mar, traspasado de muchas heridas. [9] ¿Te jactarás, entonces, diciendo: '¡Soy un dios!' frente a tus asesinos? ¡Para ellos no serás un dios sino un simple hombre! [10] Morirás como un pagano en manos de extranjeros. ¡Yo, el SEÑOR Soberano, he hablado!"». [11] Luego recibí otro mensaje más del SEÑOR: [12] «Hijo de hombre, entona este canto fúnebre para el rey de Tiro. Dale este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »"Tú eras el modelo de la perfección, lleno de sabiduría y de exquisita belleza. [13] Estabas en el Edén, el jardín de Dios. Tenías la ropa adornada con toda clase de piedras preciosas -cornalina rojiza, peridoto verde pálido, adularia blanca, berilo azul y verde, ónice, jaspe verde, lapislázuli, turquesa y esmeralda-, todas talladas especialmente para ti e incrustadas en el oro más puro. Te las dieron el día en que fuiste creado. [14] Yo te ordené y te ungí como poderoso ángel guardián. Tenías acceso al monte santo de Dios y caminabas entre las piedras de fuego. [15] »"Eras intachable en todo lo que hacías, desde el día en que fuiste creado hasta el día en que se encontró maldad en ti. [16] Tu abundante comercio te llevó a la violencia, y pecaste. Entonces te expulsé en deshonra de la montaña de Dios. Te eché, guardián poderoso, del lugar que tenías entre las piedras de fuego. [17] Tu corazón se llenó de orgullo debido a tu gran belleza. Tu sabiduría se corrompió a causa de tu amor por el esplendor. Entonces te arrojé al suelo y te expuse a la mirada curiosa de los reyes. [18] Profanaste tus santuarios con tus muchos pecados y tu comercio deshonesto. Entonces hice brotar fuego de tu interior y te consumió. Te reduje a cenizas en el suelo a la vista de todos los que te miraban. [19] Todos los que te conocían se horrorizaron por tu destino. Has llegado a un final terrible, y dejarás de existir"». [20] Luego recibí otro mensaje del SEÑOR: [21] «Hijo de hombre, ponte de cara a la ciudad de Sidón y profetiza contra ella. [22] Dale a la gente de Sidón este mensaje de parte del SEÑOR Soberano: »"Oh Sidón, yo soy tu enemigo, y revelaré mi gloria en lo que te haré. Cuando traiga juicio sobre ti revelaré mi santidad en medio de ti y todos los que observen sabrán que yo soy el SEÑOR. [23] Enviaré una plaga contra ti y correrá sangre por tus calles. El ataque llegará de todas direcciones y tu gente quedará masacrada dentro de tus murallas. Entonces todos sabrán que yo soy el SEÑOR. [24] Los vecinos burlones de Israel ya no la provocarán punzándola y desgarrándola como zarzas y espinos. Pues entonces sabrán que yo soy el SEÑOR Soberano". [25] »Esto dice el SEÑOR Soberano: el pueblo de Israel volverá a vivir en su propio país, la tierra que le di a mi siervo Jacob. Pues reuniré a los israelitas de entre las tierras lejanas adonde los había esparcido. A la vista de las naciones del mundo, revelaré mi santidad en mi pueblo. [26] En Israel, ellos vivirán seguros, construirán casas y cultivarán viñedos; y cuando yo castigue a las naciones vecinas que los trataron con desprecio, ellos sabrán que yo soy el SEÑOR su Dios».
